La compañía española, llamada Vortex Bladless, propone una radical forma de generar energía eólica que podría revolucionar las turbinas de vientos como las conocemos hasta ahora.

Su prototipo, llamado Vortex, es una turbina eólica sin turbinas que asemeja un cigarrillo gigante que apunta al cielo. Vortex tiene las mismas funciones que una turbina de aire convencional: convertir la brisa en energía cinética que puede ser utilizada como electricidad. Pero lo hace de una forma completamente distinta.

En lugar de capturar la energía por medio del movimiento circular de una hélice, Vortex toma ventaja de lo que se conoce como vorticidad, es decir, un efecto aerodinámico que produce un patrón de vórtices giratorios.

A. Estator, parte fija B. Oscilator, parte móvil C. Soporte del alternador

VORTICIDAD

La vorticidad ha sido considerada el enemigo de ingenieros y arquitectos, que activamente intentan realizar sus diseños para evitar los remolinos de viento, ya que sí la corriente es demasiado fuerte, puede derivar en movimientos oscilatorios de las estructuras, lo cual puede derivar en un colapso.

Pero en donde los diseñadores ven peligro, los fundadores de Vortex Bladeless, David Suriol, David Yáñez, y Raul Martín han visto la oportunidad de utilizar la poderosa fuente de energía y convertirla en algo productivo.

La nueva tecnología no requiere de engranajes, tornillos o partes mecánicas que se muevan, por lo que es más fácil de producir y mantener que las turbinas actuales.  Los fundadores de la marca aseguran que el Vortex Mini,que mide cerca de 15 metros, capta el 30% menos energía que las turbinas convencionales, pero ese defecto se puede compensar con el hecho de que puedes colocar el doble de turbinas Vortex en el mismo espacio que cabe una turbina de hélice.

Otras ventajas que ofrece la nueva tecnología son que el sistema es completamente silencioso y es más seguro para las aves, además de que su costo de producción es 50% más barato que los sistemas tradicionales.

Los generadores eólicos por vorticidad son una solución especialmente indicada para el mercado residencial y la energía distribuida, ofreciendo la posibilidad de combinarse fácilmente con la solar fotovoltaica.

Los fundadores esperan tener el primer producto, una turbina de 2 metros, que será utilizada en países subdesarrollados, listo para finales del año. Vortex Mini tardará un año más en salir.

Crédito de la imagen: Vortex Bladeless