Nacional Política

El plan del gobierno de AMLO para bajar los precios de las gasolinas

En la denominada mañanera de hoy en Palacio Nacional el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, y Ricardo Sheffield, titular de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), presentaron la lista actualizada de las gasolineras a nivel nacional que venden combustibles a mayor y menor costo.

En este escenario, el titular del Poder Ejecutivo señaló que su gobierno mantiene el compromiso de no aumentar el precio de los combustibles, así como el del servicio de la energía eléctrica en todos los estados del territorio nacional.

Sin embargo, López Obrador detalló que algunas gasolineras y concesionarios buscan obtener ganancias excesivas, por lo que ofrecen las gasolinas a un precio superior al de Petróleos Mexicanos (Pemex).

Por lo anterior, el mandatario adelantó que su gobierno contempla otorgar nuevas concesiones a gente que quiera vender gasolinas a un precio justo, inclusive a los gobiernos municipales de diversas entidades de la república mexicana.

López Obrador destacó que dicha medida serviría para crear mayor competencia y reducir los costos de los combustibles en la nación.

Las marcas de gasolina más caras

En la sesión informativa en el Salón Tesorería, el responsable de la Profeco mencionó que otra vez la marca Chevron encabezó la lista de las gasolineras que ofrecen hidrocarburos con los precios más elevados en la república mexicana.

De acuerdo con Ricardo Sheffield, la gasolina Premium con el precio más caro se registró en Pénjamo, Guanajuato, en donde se vendió a 22.98 pesos por litro, mientras que la más económica se encontró en Veracruz, Veracruz, a 18.61 pesos por cada mil mililitros.

El encargado de la Procuraduría Federal del Consumidor agregó que la marca Chevron ofreció combustibles a un precio mayor en primer lugar, seguido por Shell, y los costos más accesibles se evidenciaron en las estaciones de Lodemo y Orsan.

Además, Ricardo Sheffield informó que han detectado el uso de un software conocido como El Rastrillo, el cual altera los reportes de compras, ventas y existencia de combustible en los tanques de almacenamiento de las gasolineras.

Por último, el funcionario de la Profeco comentó que seguirán llevando a cabo inspecciones en las gasolineras para detectar irregularidades que afecten a los consumidores.

Con información de Excélsior, El Economista y El Sol de México
FOTO: GALO CAÑAS/CUARTOSCURO